Hablar de divorcio nunca es sencillo. Sin embargo, conocer las alternativas legales te permite tomar decisiones con mayor seguridad y tranquilidad. Es importante que sepas que en Chile existen distintos tipos de divorcio y que debes identificar cuál se adecúa mejor a tu situación en particular.
Cuando ambos cónyuges están de acuerdo, se puede solicitar el divorcio de mutuo acuerdo, que exige acreditar al menos un año de cese de convivencia. Este tipo de divorcio es el más rápido: no requiere audiencias y permite regular en el mismo acto todo lo referente a los hijos en común, como alimentos, régimen de relación directa y regular, y otras materias.

Si solo uno de los cónyuges quiere divorciarse, procede el divorcio unilateral. En este caso, es necesario acreditar tres años de cese de convivencia. Aquí sí se requiere asistir a audiencias y presentar pruebas para demostrar la situación.
Por otra parte, el divorcio por culpa se aplica cuando uno de los cónyuges incurre en conductas graves, como violencia o incumplimiento de los deberes conyugales. En este escenario no es necesario acreditar un plazo de cese de convivencia, pero resulta fundamental contar con pruebas que respalden la causal alegada.
Ahora bien, ¿qué es el cese de convivencia? Es el momento en que los cónyuges dejan de vivir juntos con la intención de no reanudar la vida en común. Puede acreditarse mediante escritura pública, acta extendida en el Registro Civil o la notificación de una demanda judicial.
En Elqui Legal sabemos que detrás de cada proceso hay personas y familias. Por eso, te ofrecemos una asesoría clara, cercana y empática, para que transites este camino con la tranquilidad de estar bien acompañado/a.