¿Sabías que, desde el primer momento en que te imputan un delito, tienes derechos fundamentales que te protegen? Aunque la situación te genere agobio, entender lo que te corresponde puede darte serenidad y herramientas reales para enfrentarla.

Cuando eres imputado/a, tienes el derecho a:
Ser tratado/a como inocente y a ser informado/a claramente sobre lo que se te imputa, quién te acusa y por qué, en un lenguaje que puedas comprender .
Además, tienes derecho a contar con un/a abogado/a defensor/a desde el inicio. Si no puedes costearlo, el Estado debe proporcionártelo sin condiciones; y si eres adolescente, este servicio siempre es gratuito .
Si eres adolescente, además de lo anterior, tienes derechos específicos: te deben informar el motivo de tu detención, puedes avisar a alguien de tu confianza y no estás obligado/a a firmar documentos ni a declarar si no lo deseas .
Es normal sentir temor, soledad o agobio frente a una imputación penal. Pero no estás/a sola/o: estos derechos existen para darte tiempo, permitirte comprender la situación y defenderte. Con una buena defensa puedes evitar medidas restrictivas excesivas, lograr salidas alternativas o simplemente tener un proceso justo.
No ignores la situación ni dejes de ejercer tus derechos. Actuar con asesoría legal oportuna puede cambiar completamente el curso del proceso y darte la posibilidad de defender tu dignidad y tu libertad.
Si estás viviendo esta situación, contáctanos: podemos ayudarte a proteger tus derechos, darte claridad y acompañarte en cada etapa del proceso. No tienes que enfrentar esta situación sin respaldo ni información.